martes, 29 de marzo de 2011

Reflexiones . 4 . Dictacracias y demoduras

No sé muy bien si son con B o V, con o sin H, pero uno está cansado de dictacracias y aún más de demoduras, o como se escriban. Mentirosos, o gente que no dice la verdad, that's the only question!. Una nos permite elegir la salsa con la que ser cocinados, como decía Galeano. La otra simplemente trata de convencernos de que la salsa que han elegido para nosotros es la mejor, y con ella nos llevan a la pota (añadiría aquí, siendo escatológico, que yo me cagaría en la cazuela mientras me cocinan, para que al menos coman mierda mientras me devoran; pero no quiero serlo, asique no lo diré; quede esto como una reflexión personal colocada aquí en forma de acotación teatral). Hay dictácratas altos, bajos, gordos y flacos, pero todos son duchos en el viejo arte de la demagogía y el engaño. Hay demodores negros, blancos, viejos y jóvenes, pero todos ellos son los mejores amigos de un pueblo al que aniquilan por la espalda.
Unos descalifican a quien no piensa como ellos, otros los matan, y luego está Putín que hace ambas, o Ahmadineyad que desobede acuerdos internacionales (cómo también los desobedece EEUU o Australia, nos nos olvidemos de estos y su "paso de Kyoto" que tengo que sostener la sociedad del bienestar), o Kim Jong-il que simplemente no pertenece a este mundo, o la república bananera de Chavez dónde te pueden expropiar tu empresa porque si (no dejen señores de hacer el ejercicio de colocar en el google lo siguiente: "chavez expropia una empresa", los resultados hablan por sí solos), o los Castro con su política de oídos cerrados alimentada con propaganda unilateral mientras el pueblo sobrevive a base de arroz y patatas (que denunciaba Sabina Guzzanti), o Hu Jintao al frente de la segunda economía mundial a costa de ser el primero en saltarse los derechos humanos a la torera que decimos aquí en España, por otra parte bonito país acondicional dirigido mediante una dictacracia en la que el poder se reparte entre dos cada ocho años más o menos, y dónde una empresa puede comprar hoy un suelo para venderlo mañana al 10000%, han oído bien, diez-mil-por-ciento del valor del día anterior (hablo de Martín-Fadesa, para quien le interese). Imagínense quien gana con todo esto, tengo unos trescientos cincuenta amigos en Facebook y ninguno se ha hecho rico especulando, rectifico, ninguno ha ganado dinero especulando. Por seguir un poco más, los aún no famosos de la zona de moda, todos o casi todos, presidentes de facto de sus respectivos paises tras golpes de estados mayoritariamente militares (esto nos suena en este país, ¿verdad?), como Moussa Dadis de Guinea, Teodoro Obiang de Guinea Ecuatorial (íntimo amigo de media Europa como era Gadaffi), Muhamed Uld Albdelaziz de Mauritania, Omar Hasan de Sudan, Robert Mugabe de Zimbabwe. Para ellos estas rápidas reflexiones. Uno, Paz no significa bienestar. Dos, las redes sociales tumban la censura y organizan el desorden. Tres, la presión internacional y la sospecha crece con el cierre del paso a la prensa. Cuatro, hacerse fotos y darse la mano con los líderes de Europa y EEUU ya no significa nada.
Toda esta gente de tan dispares pensamientos e ideologías hacen que a veces incluso se entremezclen y salgan las, seguramente desconocidas para todos ustedes, democracias y dictaduras. Es lo que tiene el mundo globalizado, que nos hace a todos gilipollas y no vemos lo que pasa. Y añadiría para terminar un, ¡no-te-jode!.



1 comentario:

Abel dijo...

extrañamente, andresito, no sé si es que soy un poco ingénuo, o quizás iluso, pero cada vez más gente empieza a ver reflejado esto en sus ojos.

Un abrazo