jueves, 26 de junio de 2008

Joseph Cartaphilus

Cuando se acerca el fin, ya no quedan imágenes del recuerdo, sólo quedan palabras. Sugerente empezar, ¿ verdad ?. No es mío, es de Borges. Curioso cuando te encuentras sacando fotos borrosas por las calles de Madrid, y acabas en La casa encendida, que es además de un céntrico reducto el título de una obra de Luis Rosales, leyendo frases colgadas en sus paredes, que cobran luz al atardecer y te envuelven, si se puede más aún, en una cálida atmósfera deimágenes-delibros-defrases, de encontrarse sin quedar, de darle al Zoom, trescientos milimetros, enfocar, y fotografiar los sonidos afro-rioplatenses de un candombe en pleno San Telmo, de pensar en Tanger, en el Praha de Kafka, en el reflejo de su obra en El ángel exterminador de Buñuel, o en el lento transcurrir de la horas, en pleno desierto de los Tártaros, esperando a que la nada, resuelva una situación absurda, y la nada no llega, pero tu sabes que algún día, llegará. La nada es lo único que se salva de la hoguera de San Juan. Puede arder aquella postal con su dedo señalando mis ojos, con mis ojos señalando sus labios, aquella que terminó sacada por dos manos de dos cuerpos que eran uno, aunque la foto saco dos, y venía con sello de un país dónde a veces, sale el sol durante el día. Ardería el libro de poemas inacabados, ardería hasta Paul Éluard incluso, Cartaphilus, el gran Max Estrella, arderían las anotaciones de Harry Haller o las cenizas de Juana de Arco, y ni tápado por veintemil copias de El codigo Da Vinci se libraría de arder Pedro Páramo si alguien cometiera la injusticia de arrojarlo al fuego del olvido con la compañía de tan triste lacayo. ¿Has visto arder a la nada?. No lo creo, la nada no arde, sólo aparece con ojos tristes tras árboles derribados o desliza sus dedos, uno a uno, por entre las rendijas de una alcantarilla, minutos después de la tormenta, cuando las colillas se acumulan atascando el agua, que se vuelve sucia y triste, del mismísimo color de los recuerdos. La nada existe, claro que sí, podríamos probarlo por Reductio ad absurdum, recurrir a las matemárticas, sacar el teorema, el corolario, la conjetura, la demostración, publicarla, leerla, entenderla, bueno..eso no, pero lo que quiero decir es que no se puede probar, no se trata de eso, no se descubre, te descubre ella a ti y ese día, estarás solo. Pero no te equivoques, la nada también esta llena de frases increibles, de frasés que son por si solas libros enteros que esconden palabras tras cada una de sus letras, que muestran comodines marcados, que ofrecen pistas, sobre la descomposición porcentual exacta de 100mg de Vida. La vida, es como el Todo que en pequeñas dosis ayuda a combatir a la Nada pero, también, esta hecha de sustancias indefinidas que se van degradando como el chicle. La propia existencia no es más que una goma de mascar que hay que terminar escupiendo. Sugerente terminar, ¿ verdad ?. No es mío, es de Martínez Oria.

domingo, 8 de junio de 2008



La noche del cazador un presa que elegir
avería y redención para ponerlo todo en la canción
contarlo todo sin decir cómo pasó
es imposible no entenderlo
algo de autodestrucción
y una pizca de placer
kilos de insatisfacción y una oreja mas que conquistar
alguna mueca una sonrisa de pavor
hemos llegado hasta la puerta
una etapa con dos puertos de montaña el corredor de fondo sabe superar
el contratiempo es juez y parte
el propio tiempo es arte y hasta nos podría ayudar
es imposible no entederlo, lucha en el barro como en una peli,
rocco sigfredi es siempre otro
me contaron una vez
que hoy el lujo en Nueva York, ya no es lo que era ayer
hoy cualquiera podría tener
alguna marca que distinga donde está,
por eso ya nunca sabemos quién es quién cuando es discreto
un aplauso americano
poco a poco va empezando el rock que siempre es lo mejor
el corredor de fondo sabe "el tiempo es sólo una ilusión y algunas veces la jugó"
con más burbujas que un anuncio de champán
hemos llegado hasta la puerta
es imposible no entenderlo ahora ummm ummm ahora ahora ahora

Ivan Ferreiro - Rocco Sigfredi

domingo, 1 de junio de 2008

Atardece en el olimpo.

Y en el medio lluvia. O un feo tosido de fumador compulsivo.

La cena del finde pasado fue algo tranquilo en Tetuán, aunque acabo siendo multitudinaria. Compramos para los tres de casa, pero desde primera hora fue llegando gente inesperada. Primero apareció Ella con una botella de vino, y antés que he hubiese llegado arriba, abajo ya timbraba Dizzie. Pusimos la plancha a funcionar, abrimos la botella y al primer sorbo, recibo su llamada.

- Chicos, me acaba de llamar Louis, que se viene para acá con Charley, Ray y Sarah, ¿que si compran algo? -. Y al final, también de improvisto, aparecieron por la puerta con su smoking impecable, pero con la pajarita en la mano los amigos inseparables, zipi y zape, que les llamabamos entre nosotros, Django y Stéphane. Al final, se acabo la comida y toda toda la bebida.

Amanecí en el salón, tirado en el sofa, pero no era domingo, como correspondía, seguía siendo, como díria Montero, completamente sábado. Era extraño, pero mi espalda me dolía como si hubiese estado toda la noche saltando y empujando en medio de un concierto, pasado por algo de agua, y mucho de ron. Recordaba perfectamente mi sueño, pero no recordaba si había sido un sueño, o la más pura realidad la que vió a Iggy sin camiseta, la que tiró un cachi al aire, entre botes inesperados, al primer acorde del Self esteem, ese na-na-nanana-na-na-nanana-nana, y la gente gritando, tututu-tutututu tu y otra vez, melenas al aire...I wrote her off for the tenth time today...y se desata la locura. Lo mismo, horas después con los Rage, y luego los Queens.
Sólo recuerdo apartar gente con mis brazos, flotar, literalmente, por momentos, y despertarme en casa, como si me hubiesen dado una paliza, pero de esas de evilla de cinto, de puños americanos, que ya son malos hasta en el nombre, de esas que te duele hasta el corazón y la sangre corre por la cara y las lágrimas por las venas, y te duele todo, por dentro y por fuera.
Extraño sueño para un jueves de rutina, de esos que dignifican. ¿Cómo puede el trabajo dignificar? ¿Quién dijo semejante chorrada?. Mucho más correcta la definición de un compañero, - fijate si es malo trabajar -, me dice, - que hasta pagan por ello, es por lo único que pagan -. Nunca oí una descripción tan acertada de esta lepra de la humanidad.
Pero hoy era distinto, al terminar me esperaba Krahe en la Galileo, con Abel, Bego y el Maño, con cañas y cacahuetes. Y esos bailes, entre sexuales y ebrios, entre arrítmicos y acompasados, entre la guitarra y el bajo, el vaso, el cigarro y la tos. - Cuatro cervezas más, por favor -, que vamos a criticar al mundo, a aquella chica que era, según Krahe, extremadamente liberal, y ha hablar de sexo abiertamente. Y los americanos, mandan aviones, contra los mexicanos, ¡tiene cojones!... habrá que documentarse, sobre los delfines, ¡no todo va a ser follar!. Taxi y para casa, que mañana es viernes, o lunes y hoy domingo. ¿Qué fue ayer?. No se que es hoy, pero atardece, atardece en el olimpo.

domingo, 25 de mayo de 2008

Problemas de física, sin resolver.


Yo pensaba que los problemas empezaban
algo así como,
dos trenes que salen al mismo tiempo,
así era en la escuela,
de puntos separados miríadas de kilometros,
y todo iba lento, y la distancia
no importaba.
El primero a 80km/h, el segundo
a un tercio de la velocidad del primero,
¿cuanto tiempo después? ¿dónde?
y ningún, ¿por qué?,
ambos trenes se cruzaron,
y ambos, tú y yo,
éramos los maquinistas.

Me faltan datos para aplicar Newton,
porque la segunda ley universal
se desploma como la manzana,
al ver tus ojos.

Sólo recuerdo que miré durante horas hacia atrás.

"Dinámica de los cuerpos en movimiento",
tema siete, física de primero de carrera,
tu saliste a la pizarra, yo
no entendí la lección,
atendí a tu cuerpo.

Estoy harto de dormirme en clase.

Sueño despertar con alguien
que me mienta cada mañana,
susurrandome
al oido,
mordisqueándome
un te quiero,
y que no desaparezca luego,
envuelta en el humo de una locomotora
que se aleja, y me muerde la oreja
con su insoportable ruido.

sábado, 10 de mayo de 2008

En constru...

Ya tengo el casco, para que no me golpeén más,
los recuerdos que revolotean sobre mi cabeza,
como crueles carroñeras, girando en círculos,
entonando el canto final, y mirándome
constantemente
de la misma forma,
en que aquella tarde la tristeza
con su manto de argutorio,
me miró.

Ya tengo los guantes, para poder agarrarme
al clavo ardiente del olvido,
para pegarme en el ring, con tu memoria,
y salir victorioso, del combate
perdido, de antemano,
por apostar neuronas
en este juego de naipes.
- Nunca lances órdagos -.

Y las botas también, para pisar los cables
y reirme de los electrones, para pisar las puntas
y reirme de la antitetánica, para pisar
y al menos,
no llorar bajo las alfombras
olvidadas en portales,
usadas sólo, cuando llueve,
a la sombra de todas las miradas,
a la esquiva de todas las preguntas.

Me falta el peto amarillo para empezar,
estoy en construcción,
pero no estoy para colores alegres.

jueves, 1 de mayo de 2008

Un poquito de mi vida, ¿por qué no?


Por motivos de trabajo esta vez, pero aún así, lo importante es que nos sobren los motivos, que diría Sabina, para seguir viajando. Esta vez el primer destino fue Chekka, una ciudad unos 60 Km al norte de Beyrouth o Beirut que decimos por acá. Allí tenemos el proyecto para diseñar y ejecutar una molienda de cemento para Holcim.
Libano es un país que no tiene presidente del Gobierno desde que en el 2005 este fuese asesinado mientras estaba en un hotel de la capital, con un obus lanzado desde Israel. Motivo por el cual todo ciudadano israelí, o cualquier otro con sello de este país, vera vetada su entrada al país.
El vacío legal es algo palpable, no se necesita nada más que saber conducir, para conducir, nada más para adelantar, que tener hueco, nada más para sentir poder, que un habano, un Hummer y un arma. Porque Libano no sólo es la pobreza que se respira en cuanto nos alejamos de la capital, y nos adentramos en el país. Las zonas costeras estan comenzando a llenarse de hoteles de lujo a buen precio, síntoma de un evidente crecimiento turístico, motivado por un riquísimo panorama arquitectónico. Seguro que nadie diría nada histórico de Libano si no ha estado, a nadie le suena nada que mencionar de su historia, y muchos ni siquiera la situarían en un mapa. Como ayuda diré que Beyrouth es considerada la puerta de enlace entre África, Asia y Europa, asique cada uno que saque sus conclusiones.
Los recursos arqueológicos...os suenan los fenicios, ellos eran aquellos famosos navegantes y comerciantes del mediterraneo conocidos por la flota que habían logrado crear gracias a la excelente técnica y materia prima utilizada. Se trataba de madera de Cedro, que antaño poblaba los bosques locales y era usada para los navíos, hoy queda menos de esos pulmones verdes, pero aún así es el símbolo que campea en el centro de su bandera, y es también el nombre que adquirió la revolución del 2005 tras el asesinato de su presidente. Se lanzan campañas para "apadrinar un cedro" como campañas para la repoblación. Como dato, se dicen que hay ciertos árboles que tienen unos tres mil años, y que por tanto son los únicos testigos vivientes de la existencia de Jesucristo. En el norte del país se mezclan las religiones cristiana y musulmana, quizás por ello sólo aquí, en Byblos, nos hubiesen contado esa historia.
Byblos nos suena a todos, pues es la ciudad dónde se creo el primer alfabeto, pero además era uno de los tres puertos más importantes de la época clásica junto con Sidón y Tiro. Posiblemente la joya de la corona libanesa, en cuanto a lo que ruinas romanas y preromanas se refiere, es la ciudad de Baalbek, la gran incógnita, sobre la que circulan diversas leyendas, es la de siempre, como demonios pudieron llegar hasta allí, piedras de semejante tamaño.
Mirar el enlace, la ciudad es increible: http://www.sacredsites.com/middle_east/lebanon/baalbek.htm

Y Beyrouth, Beyrouth es una ciudad donde lo occidental se trata de imponer, pero va pasito a pasito, existen McDonalds, pero con sus carteles en Árabe, existen símbolos del poder occidental, pero son los primeros objetivos si hay un atentado, existen zonas para salir, pero se entremezclan con tanquetas vigilando el tráfico por las calles, existen autovías, pero te tienes que parar en un control militar, con pinchos y metralletas en mano...tres en moto sin casco, un tío durmiendo en un remolque por el centro de la ciudad, donde están los semáforos, alguien cruza por la carretera a media noche, una carreta vende fruta fresca, una chica preciosa sonríe cuando te oye hablar español, la gente que conocemos se muere por invitarnos a cenar...
La hospitalidad de esta gente, desde luego no tiene nada que ver con lo que sale en los periódicos, la realidad llega tan distorsionada que se convierte en mentira, y la mentira maneja un pueblo, porque la mentira se puede crear de la nada, la realidad tiene siempre una base, y en este caso, la base, es que lo he visto con mis ojos, y que mis ojos gritán atardeceres mirando España, desde la sempiterna costa libanesa.

sábado, 12 de abril de 2008

Danny Boodmann T.D. Lemon Novecento.

Yo no fui capaz de bajar de este barco, para salvarme me bajé de mi vida. Escalón a escalón. Y cada escalón era un deseo. A cada nuevo paso, un deseo al que decía adiós. No estoy loco, hermano. No estamos locos cuando hemos encontrado el sistema para salvarnos. Somos astutos como animales hambrientos. La locura no tiene nada que ver. Eso es el genio. Es la geometría. Perfección. Los deseos estaban destrozándome el alma. Podía vivirlos, pero no lo conseguí.
Así que entonces los conjuré. (…)
A todas las mujeres del mundo las conjuré tocando una noche entera para una mujer. Al padre que nunca voy a ser lo conjuré contemplando morir a un niño, durante días, sentado a su lado, sin perderme nada de aquel terrible espectáculo hermosísimo, quería ser la última cosa que viera en este mundo, cuadno se marchó, mirándome a los ojos, no fue él quien se marchó, fueron todos los hijos que nunca tendré. Los amigos que deseé los conjuré tocando contigo y para ti aquella noche, en la cara que ponías, en los ojos, los vi, a todos ellos, q mis queridos amigos, cuando te marchaste, se fueron contigo. Dije adiós al milagro cuando vi reír a los hombres que la guerra había destrozado, dije adiós a la rabia cuando vi llenar este barco de dinamita, dije adiós a la música, a mi música, el día que conseguí tocarla toda en una sola nota de un instante, y he dicho adios a la alegría, conjurándola, cuando te he visto entrar aquí. No es locura, hermano. Geometría. Es un trabajo de cincel. He desmontado la infelicidad. He desenhebrado mi vida de mis deseos. Si pudieras recorrer mi camino, los encontrarías uno tras otro, conjurados, inmóviles, detenidos para siempre señalando la ruta de este extraño viaje que a nadie nunca conté, salvo a ti.

Alessandro Baricco, Novencento. La leyenda del pianista en el océano.

Wim Mertens - 4mains